jueves, 22 de febrero de 2007

Pintó subir un cuento

El saco y la dama

En un solo sector del valle, crecen flores salvajes. Son de un rojo carmesí intenso, y como se divisan a la distancia, esa parte es popularmente llamada “los labios de la tierra”.

Ahora mismo, una figura practica con su espada cortando tallos a diestra y siniestra. Desde lo lejos, una dama noble, hija de un gran maestro, se maravilla con la perfección de los movimientos de la sombra que divisa, y decide acercarse. Al hacerlo, se sorprende y asusta al ver que lo que cercena el espadachín, con precisión absoluta, son las hermosas flores rojas que inundan el lugar.

Indignada, insolente, le pregunta sin presentarse: “¿Qué haces, extraño?”. La figura no se da vuelta, pero contesta en un evidente esfuerzo de elocuencia: “practico”. A lo que la mujer, haciendo caso omiso del sarcasmo, replica: “¿y por qué, quisiera saber, desperdicias tu gracia y conocimiento destruyendo la belleza de este lugar?”.

Ahora sí, el otro se da vuelta, y la dama nota inmediatamente que lleva el rostro completamente tapado por un saco negro, con dos agujeros a la altura de los ojos que –de todos modos- no permiten ver nada sobre ellos. “Quizás si tu fueras bella, te cortaría también” dice él, usando una voz gélida.

La mujer, lejos de sentirse ofendida por el insulto, se ve embargada de una increíble compasión por aquel extranjero de ropas sencillas, pero destreza inigualable. El saco negro es más explicación que la que necesita, y se pregunta qué clase de horror la vida pudo haberle deparado al rostro de aquel personaje como para que odie así a lo estético.

Empieza entonces a acercarse despacio, y suavizando su voz, le dice: “¿pero es que acaso no sabes que la belleza poco tiene que ver con el aspecto?. En el simple movimiento de la hoja de la espada, en los años necesarios de doloroso entrenamiento para alcanzar la perfección, hay más belleza que en todas las flores del mundo”. Con un ademán suave, acerca sus manos a la máscara del espadachín, y la retira suavemente, preparándose para la imagen.

Entonces ve un rostro tan horrible, unos ojos tan llenos de maldad que se le ocurre estar viendo al diablo mismo. Se da vuelta instantáneamente, y no pudiendo contener las arcadas, vomita fuertemente sobre las flores bermellón.

Sin un segundo de duda, la espada se alza en el aire y en un arco magnífico le atraviesa la cabeza y el hombro. La mujer no tuvo tiempo ni de presentarse, y ya cae muerta sobre el pasto.

Su sangre brota caudalosamente de la horrible abertura y va cubriendo el piso de un rojo brillante. Pero eso, a la distancia, iba a pasar desapercibido.

martes, 26 de diciembre de 2006

Las hadas no existen

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Paf.
Un hada acaba de perder las alas. Posiblemente en el trayecto al laburo. Hoy no habrá pan en la cena de sus hijos. Ni mañana, ni al otro día... Posiblemente su hijo mayor deberá prostituirse con luciérnagas, o vender por monedas el polvo que hace volar a la gente, y que conocemos como benzodiacepina. Su vida terminará sumergida en el crimen, y será finalmente aplastada por el fuerte brazo de la ley (contra una pared, me figuro).
O tal vez muera cuando yo repita: las hadas no existen. Desde algún punto de vista, fue misericordioso.

En definitiva, esa fue mi introducción al tema: seres imaginarios. Difícil aseverar si surgen de la creación absoluta de la mente humana, o de un rejunte más o menos equilibrado de alguno de los seres imaginarios que les precedieron. Pero es indudable que en el inconsciente colectivo, si algún estereotipo prevalece frente a los demás en materia de esta clase de bichos, se trata de los conejos de personalidad socialmente inaceptable.
Empecemos demostrando con un no tan célebre, pero sí superior, ejemplo:
Fantástico Max, sociópata orgulloso, comentarista eterno. Hasta existe en versión 3D.
Pero la lista de conejos inexplicablemente fanáticos de la violencia continúa:
(hacele click)

Entre varios. Agregando al enfermo que desea quitarle el alimento a los niños; o el conocido psicópata de conducta homosexual violenta y tendencia a la destrucción... entre demás enfermos.

Así es. El acopio es enorme y se reproduce día a día... como conejo. Parecieran estar en todos lados. Así que... por qué no?. Yo también quiero mi propio conejo psicópata imaginario. Me cago en las hadas. Exijo ser parte del complejo entramado psico social que toma a estas fantásticas criaturas que no sólo no paran de coger, sino que no pierden la ternura y la "adorabilidad" por ello, y los convierte en personajes de dudosa confiabilidad, y chapa, mucha chapa.

Así que de aquí en más podrán anotar una nueva justificación para venir a este blog. Y sobre todo, para mandarme al psiquiátrico.
O matarme.

Les presento a:





!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!






Eugenio, che, decí algo.
Eugenio: (vomita) -mátenmee....

Supongo que vale más como exclusivamente imaginario. Tomen a la imagen como mínimamente explicativa. O mejor aún, emborráchense hasta olvidarla.
En todo caso, emborráchense.

Nos estamos viendo. Leyendo.

Saludos.

p.d.: Las hadas no existen.
p.d.2: temed la vuelta de eugenio, temed!.
p.d.3: mono, te sigo llevando acá. Acá.

jueves, 21 de diciembre de 2006

In the other hand

El avasallante fracaso de mi anterior entrada se despliega ante mí como una poderosa fuerza negativa. Imposible seguir adelante con este proyecto habiendo dando un tan mal primer paso. Es como levantarse de la cama y pisar con el pie izquierdo... una mina anti tanque que dejaron los rusos... O peor, hacerlo y descubrir que si bien no fueron los rusos, de algún modo estás en medio de vietnam, en plena guerra. Y hay mosquitos.
Y no hay off.
Y tenés muchas, muchas ganas de ir al baño a mear. Pero acabás de pisar una mina anti tanque, con el pie izquierdo.

Por otro lado... ess algo así, no sé. Un cacho de URL ("ess" con una sola ese no fue una opción). Y sobre todo (y a la derecha), el mono pensativo que observa la calavera humana me apoya con su infinita deferencia y sabiduría. Es... casi profanar su imágen dejar la página así como está. Y Oh dios, oh dios sabe que no quiero hacerlo.

Y así es, un profundo dilema, digno de fuertes cavilaciones nocturnas en viajes en colectivo. Que además se ve acomplejizado por la existencia de montones de ramas hacia las cuales dirigir a (mas o menos che): debe ser un conchudo blog de poesía? de literatura? de política (jamás!)? de filosofía? de humor? y qué estilo de humor?

Y eso no es todo [(como si eso fuera algo, al menos)], mi divague cibernérdico se aglutina y pegotea con la silla y las paredes, debido al exceso de calor que está sufriendo la ciudad últimamente. No sé si el efecto invernadero ya esté demostrando su poderío, o que simplemente olvido que el año pasado también hizo calor, pero el hecho de que el conchudo sol nos esté dando en el ángulo propicio como para que me suden las bolas, me hace enojar.
Y esa maraña de sudor y aire acondicionado, se mezcla con la camisola que trajo mi viejo desde afuera. Sumamente fresca, perefcta para el tiempo que está haciendo. Una vez puesta, hacés ondear la parte de abajo, y es como tener a diez cubanas abanicándote con revistas porno.
Pero también te hace ver como un cubano hippie, amante de la revolución y de los pies roñosos. Eso, y una mezcla de gurú hindú de la felicidad kármica.
Y me niego a tener nada que ver con la predicación de la felicidad! Encima es el tipo de ropa que se tiene que usar en un ambiente adecuado. No sería sano llevar un mix de camisola+bermuda de jean+zapatillas stone a ver a Tren Loco.

Y buen... qué es preferible? tranquilidad térmica o integridad física, psíquica y sobre todo, higiénica? La posibilidad de conocer un mundo nuevo de amistades sin calor, o bien, alejarme de "ese "tipo de "gente" " "?...
Que se suma a: ¿continuar este blog? ¿Volver a caer en las garras del fracaso? ¿La perseverancia rinde?

Solo el tiempo lo dirá. Yo por el momento, espero que vuelva a refrescar pronto.

p.d.:mono... te llevo aca, mono... acÁ.

(ess algo así)

p.d.2:por qué carajo le pusieron camisola? qué nombre nardo.

lunes, 18 de diciembre de 2006

Inicio

ahora soy público, popular, masivo.
engendro el nuevo blog que destapará champañas y desabrochará breteles
pues qué mejor forma de ser público que presumiendo. algo al menos.
Así que engendro el comienzo. Pienso subir, y subir, y subir,
hasta quedar completamente borracho. Una o dos veces al año.
Y ya que algo está empezando, que sea con energía, hablando de la muerte.
dos poesías que tal vez no se lleven de la mano, pero al menos van al mismo paquete. Y al mismo buzón.

El inicio
como el menú
la primera entrada
(prima)

ess... algo así.



Y después la tierra
No recuerdo si hablaba de vos
O de tu juventud
o de algo indescriptible
que -en serio-
Es indescriptible
Pero más que crónica
en algún lado fue poesía
aunque para nada
nada; tenía
rima
Apenas si un gancho
--------------------al final
manchando
dañando mi rostro
Porque es indescriptible
el sonido de la tierra
Golpeando la madera
Golpeando la madera
Golpeando la madera.





desdoblamiento


Sé que no querés
que te hable de la muerte
Pero ella tampoco
y ahora me puso en deuda
conmigo mismo
Con el desgastado mundo
(ojalá hubiera alguna forma
de explicarte
cuán desgastado
pero a decir verdad, ya
no hay forma de que me oigas)
y sé que no querés que siga
porque la muerte no merece estar en el medio
de la charla, de la vida, de la poesía
de sus ojos
pero y me importa una mierda
si a ella también,
yo hablo.

Pero ella no
Ella
No
hay forma.